Cada vez es más habitual que, cuando una pareja se separa, surja una pregunta que hace unos años apenas se planteaba: ¿qué ocurre con la mascota?
Perros, gatos y otros animales de compañía forman parte de muchas familias y, en la práctica, ocupan un lugar emocional muy importante dentro del hogar. Por eso, cuando se produce una ruptura, no solo hay que decidir cuestiones económicas o relativas a los hijos, sino también cómo se organizará el cuidado del animal de compañía.
Desde la reforma del Código Civil que entró en vigor en 2022, los animales dejaron de ser considerados simples bienes muebles y pasaron a ser reconocidos legalmente como seres vivos dotados de sensibilidad. Este cambio ha supuesto una transformación importante en los procedimientos de separación y divorcio, ya que los jueces deben valorar el bienestar del animal a la hora de tomar decisiones.
¿Qué se puede acordar respecto a la mascota?
Cuando existe buena comunicación entre las partes, lo más recomendable es alcanzar un acuerdo. En estos casos, puede incluirse en el convenio regulador todo lo relacionado con el animal de compañía:
- Con quién convivirá habitualmente.
- Cómo se repartirán los tiempos de cuidado.
- Quién asumirá los gastos veterinarios, alimentación o seguros.
- Qué ocurrirá durante vacaciones o periodos especiales.
Igual que sucede con otras medidas del divorcio, el acuerdo deberá ser aprobado judicialmente para que tenga plena validez.
En muchos casos, las parejas optan por sistemas de convivencia compartida similares a una custodia compartida, especialmente cuando ambos han participado activamente en el cuidado de la mascota.
¿Qué ocurre si no hay acuerdo?
Cuando la pareja no consigue ponerse de acuerdo, será el juez quien decida.
En ese procedimiento, cada parte expondrá sus argumentos y aportará las pruebas que considere oportunas para acreditar cuál es la opción más beneficiosa tanto para la familia como para el animal.
La decisión judicial no se basa únicamente en quién figure como propietario formal de la mascota. Ese dato puede tener importancia, pero no es el único criterio que se valora.
¿Qué tiene en cuenta el juez para decidir?
La normativa actual establece que debe priorizarse el bienestar del animal y el interés de la familia. Por ello, los tribunales suelen analizar cuestiones como:
- Quién se ha ocupado realmente de la mascota en el día a día.
- Quién dispone de más tiempo para atenderla.
- Qué vivienda reúne mejores condiciones para su cuidado.
- El vínculo afectivo existente entre el animal y cada miembro de la familia.
- La situación de los hijos menores, si los hay.
Este último aspecto suele ser especialmente relevante. En muchas ocasiones, los menores mantienen un fuerte vínculo emocional con su mascota y los jueces intentan evitar una ruptura brusca de esa relación.
Por ello, no es extraño que el régimen de convivencia del animal se adapte al sistema de custodia de los hijos.
¿Cómo se reparten los gastos de la mascota?
Otra de las cuestiones que suele generar dudas es quién debe asumir los gastos del animal de compañía.
Si existe acuerdo entre las partes, podrán decidir libremente cómo repartirlos. Lo habitual es diferenciar entre gastos habituales —como alimentación, peluquería, vacunas o revisiones veterinarias habituales— y gastos extraordinarios, como tratamientos, intervenciones o urgencias veterinarias.
Cuando no hay acuerdo, será el juez quien determine cómo deben distribuirse esos gastos teniendo en cuenta las circunstancias de cada caso, la capacidad económica de cada parte y el régimen de convivencia establecido respecto a la mascota.
Por tanto, no existe una única solución válida para todos los casos, sino que habrá que valorar las circunstancias concretas de cada familia y, especialmente, el bienestar del animal.
En este tipo de situaciones, contar con asesoramiento especializado puede marcar la diferencia a la hora de encontrar soluciones equilibradas y evitar conflictos innecesarios.
Como abogada especializada en Derecho de Familia, estaré encantada de ayudarte a buscar la mejor solución para tu caso. Puedes contactar conmigo y solicitar una consulta.




