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Me quiero separar, ¿por dónde empiezo? Primeros pasos antes de separarte

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Si te estás preguntando “me quiero separar, ¿por dónde empiezo?”, probablemente tengas muchas más dudas que respuestas.

Qué va a pasar con tus hijos, con la vivienda, con el dinero, con las cuentas que tenéis en común o incluso si puedes separarte, aunque tu pareja no quiera.

Es normal.

Cuando una relación llega a este punto, no siempre sabes qué decisiones debes tomar primero ni cuáles pueden tener consecuencias legales.

Por eso, antes de separarte, es importante conocer tu situación y las opciones que tienes. No se trata de tener decidido desde el primer momento cómo será tu vida después de la separación, sino de evitar tomar decisiones importantes sin conocer antes sus consecuencias.

En este artículo te explico cuáles son los primeros pasos que deberías valorar si estás pensando en separarte.

1. Antes de separarte, infórmate sobre tu situación

Una de las primeras recomendaciones que te haría es sencilla: no tomes decisiones importantes sin saber antes qué implicaciones pueden tener.

Por ejemplo, puede que estés pensando en marcharte de la vivienda familiar, dejar de utilizar una cuenta conjunta, modificar por tu cuenta la organización de los hijos o dejar de asumir determinados gastos.

Pero que una decisión parezca lógica en ese momento no significa que sea la más conveniente desde el punto de vista jurídico.

Cada familia tiene unas circunstancias diferentes.

No es lo mismo una pareja sin hijos que una familia con menores. Tampoco es igual que exista una vivienda en propiedad, una hipoteca, un contrato de alquiler, cuentas comunes, negocios o una diferencia importante de ingresos entre ambos.

Por eso, lo que le ha funcionado a otra persona no tiene por qué ser aplicable a tu caso.

Antes de dar determinados pasos, conviene conocer tus derechos, tus obligaciones y las diferentes alternativas que tienes.

2. Si estáis casados, ¿separación o divorcio?

Cuando hablamos de “separarnos”, muchas veces utilizamos esta palabra para referirnos simplemente a dejar de convivir.

Sin embargo, desde el punto de vista jurídico, separación y divorcio no son exactamente lo mismo.

La separación legal permite poner fin a la convivencia y regular determinadas cuestiones familiares, pero el vínculo matrimonial continúa existiendo.

El divorcio, en cambio, disuelve el matrimonio.

Por eso, si estás casado y te estás planteando terminar la relación, una de las primeras cuestiones que tendrás que valorar es qué quieres hacer jurídicamente con vuestro matrimonio.

No siempre es necesario tomar esta decisión inmediatamente. Lo importante es conocer las opciones antes de decidir cuál es la más adecuada para ti.

3. Si tenéis hijos, hay que pensar primero en cómo organizar su vida

Cuando hay hijos, la separación no afecta únicamente a la relación entre los miembros de la pareja.

Hay que decidir cómo se va a organizar la vida familiar a partir de ese momento.

Entre otras cuestiones, habrá que valorar:

  • Con quién van a vivir habitualmente los hijos o cómo se organizará la custodia.
  • Cómo se distribuirán los tiempos con cada progenitor.
  • Cómo se tomarán las decisiones importantes relacionadas con ellos.
  • Cómo se repartirán los gastos y, en su caso, la pensión de alimentos.
  • Cómo se organizarán las vacaciones, puentes y fechas señaladas.
  • Qué ocurrirá con la vivienda familiar.
  • Cómo continuará la relación de los hijos con ambos progenitores.

No existe una única forma de organizar una familia después de una separación.

La custodia compartida puede funcionar adecuadamente en determinadas familias, mientras que en otras circunstancias puede ser más conveniente otro sistema.

Lo mismo ocurre con la organización de las visitas, los gastos o la vivienda.

Por eso, cuando hay hijos, es especialmente importante analizar las circunstancias concretas de la familia antes de plantear un acuerdo o iniciar un procedimiento judicial.

4. Revisa vuestra situación económica antes de tomar decisiones

Separarse también implica reorganizar la economía familiar.

Antes de decidir quién se queda con la vivienda, cómo se pagan los gastos o qué ocurre con las cuentas bancarias, conviene tener una visión general de vuestra situación.

Por ejemplo:

  • Qué bienes tenéis y a nombre de quién están.
  • Si existe una vivienda en propiedad.
  • Si hay una hipoteca u otros préstamos.
  • Qué cuentas bancarias tenéis en común.
  • Cuáles son los ingresos de cada uno.
  • Qué gastos existen actualmente.
  • Qué gastos corresponden a los hijos.
  • Si existen otros bienes, inversiones o negocios que deban tenerse en cuenta.

Además, hay una cuestión importante: separarse y repartir los bienes no son necesariamente la misma cosa.

En algunos casos podrán abordarse conjuntamente y, en otros, será necesario resolver primero unas cuestiones y dejar otras para un momento posterior.

Por eso, antes de empezar a repartir bienes o cerrar cuentas, es recomendable conocer exactamente cuál es vuestra situación jurídica y económica.

5. ¿Tengo que irme de casa si quiero separarme?

Esta es una de las preguntas que más se repiten cuando una persona está pensando en separarse.

Y no existe una respuesta válida para todos los casos.

Antes de abandonar la vivienda familiar hay que valorar, entre otras cuestiones, si existen hijos menores, quién es propietario o arrendatario de la vivienda, cómo está organizada actualmente la convivencia y qué medidas podrían adoptarse posteriormente.

Por eso, si estás pensando en marcharte de casa, mi recomendación es que consultes primero tu situación.

No porque necesariamente tengas que quedarte, sino porque es mejor tomar esa decisión conociendo previamente sus posibles consecuencias.

6. ¿Qué pasa si mi pareja no quiere separarse?

También es muy habitual que una persona quiera terminar la relación mientras que la otra no está de acuerdo.

Que tu pareja no quiera separarse no significa que tengas que permanecer en el matrimonio si tú has decidido ponerle fin.

Lo que puede cambiar es la forma de tramitar la separación o el divorcio.

Si ambos conseguís llegar a un acuerdo sobre las cuestiones que deben regularse, será posible plantear un procedimiento de mutuo acuerdo.

Si no existe acuerdo, determinadas cuestiones tendrán que resolverse mediante un procedimiento contencioso.

Por eso, si tu pareja no quiere separarse, lo primero es conocer qué puedes hacer y qué opciones tienes en tu situación concreta, en lugar de asumir que no puedes iniciar el proceso.

7. Si podéis hablar, intentad negociar antes de llegar a un procedimiento contencioso

Una separación de mutuo acuerdo no significa necesariamente que los dos estéis de acuerdo en todo desde el principio.

Es bastante habitual que existan diferencias sobre cuestiones como la vivienda, la custodia, los gastos de los hijos, la pensión de alimentos o la organización de las vacaciones.

La posibilidad de hablar y negociar puede permitir resolver esas diferencias sin necesidad de que sea un juez quien tome las decisiones.

Además, la legislación actual contempla los Medios Adecuados de Solución de Controversias (MASC) como mecanismos para intentar alcanzar una solución negociada en determinados conflictos antes de acudir a los tribunales, con las excepciones previstas legalmente.

Pero negociar no significa aceptar cualquier condición para evitar un juicio.

Un buen acuerdo es aquel que tiene en cuenta tus intereses y, cuando hay hijos, también sus necesidades.

Por eso, incluso cuando existe voluntad de llegar a un acuerdo, contar con asesoramiento jurídico puede ayudarte a saber qué estás aceptando y qué alternativas tienes.

8. Antes de hablar con tu pareja, puedes hablar con un abogado

A veces se piensa que primero hay que comunicar la decisión de separarse y después buscar asesoramiento.

No necesariamente.

Si estás todavía en una fase inicial y no sabes qué hacer, una consulta con un abogado especializado en Derecho de Familia puede ayudarte precisamente a ordenar la situación antes de dar el primer paso.

No necesitas acudir con todas las decisiones tomadas.

Puedes simplemente explicar:

“Tenemos hijos, vivimos en una vivienda que es de los dos y estoy pensando en separarme, pero no sé qué tendría que hacer”.

A partir de ahí, se pueden analizar las circunstancias concretas de tu familia y explicarte las diferentes opciones.

Esto puede ser especialmente importante si estás pensando en:

  • Marcharte de la vivienda.
  • Cambiar la organización de los hijos.
  • Modificar vuestra situación económica.
  • Utilizar o cancelar cuentas comunes.
  • Llegar a un acuerdo con tu pareja.
  • Iniciar un procedimiento de separación o divorcio.

Informarte antes de actuar puede evitarte problemas después.

9. ¿Qué documentación debería empezar a recopilar?

No necesitas preparar un expediente completo antes de pedir asesoramiento, pero puede ser útil empezar a reunir determinada documentación.

Por ejemplo:

  • Certificado de matrimonio, si estáis casados.
  • Certificados de nacimiento de los hijos.
  • Documentación de la vivienda.
  • Escritura de compraventa y documentación de la hipoteca, si existe.
  • Información de las cuentas bancarias.
  • Nóminas o documentación relativa a los ingresos.
  • Información sobre préstamos y otros gastos.
  • Documentación de otros bienes que puedan ser relevantes.

Tener esta información organizada permite conocer mejor la situación económica y familiar y facilita el análisis de las distintas opciones.

10. No tienes que resolver toda tu vida el primer día

Cuando decides separarte, es fácil sentir que tienes que solucionar inmediatamente todo.

Dónde vas a vivir.

Con quién estarán los niños.

Cuánto dinero tendrás.

Qué pasará con la vivienda.

Cómo vais a pagar los gastos.

Qué ocurrirá con las cuentas.

Pero no tienes por qué resolver todas estas cuestiones de una sola vez.

El primer paso puede ser simplemente informarte.

Después podrás valorar si quieres intentar llegar a un acuerdo, iniciar una negociación, plantear un procedimiento de mutuo acuerdo o, si no existe otra posibilidad, acudir a la vía judicial.

Cada familia necesita una solución diferente.

Preguntas frecuentes sobre la separación

¿Puedo separarme si mi pareja no quiere?

Sí. La decisión de poner fin al matrimonio no depende de que ambos quieran separarse. Lo que puede variar es la forma de tramitar el procedimiento y si será posible hacerlo de mutuo acuerdo o será necesario acudir a un procedimiento contencioso.

¿Tengo que irme de casa para separarme?

No necesariamente. Antes de tomar la decisión de abandonar la vivienda familiar es conveniente analizar las circunstancias concretas de tu caso, especialmente si existen hijos menores y dependiendo de quién sea titular de la vivienda.

¿Qué pasa con los hijos cuando una pareja se separa?

Hay que establecer cómo se organizará su vida después de la separación: custodia, tiempos con cada progenitor, toma de decisiones, gastos, vacaciones y demás cuestiones necesarias para garantizar su bienestar.

¿Es mejor separarse de mutuo acuerdo o acudir a juicio?

Siempre que sea posible alcanzar un acuerdo que proteja adecuadamente los intereses de todos los miembros de la familia, incluido el de los hijos, el mutuo acuerdo puede evitar un procedimiento contencioso. Pero no se trata de llegar a un acuerdo a cualquier precio.

¿Cuándo debería hablar con un abogado?

No es necesario esperar a que exista un conflicto o a que hayas tomado una decisión definitiva. Si estás pensando en separarte y tienes dudas sobre la vivienda, los hijos, el dinero o tus derechos, una primera consulta puede ayudarte a conocer tus opciones antes de tomar decisiones importantes.

¿Estás pensando en separarte y no sabes por dónde empezar?

No tienes que llegar a la primera consulta con todas las respuestas.
Puedes encontrarte simplemente en ese momento en el que sabes que tu relación no funciona y necesitas entender qué opciones tienes y cuáles deberían ser tus primeros pasos.
En una separación hay decisiones que pueden esperar y otras que conviene valorar antes de actuar.
Por eso, contar con asesoramiento jurídico desde el principio puede ayudarte a afrontar el proceso con mayor seguridad, evitar decisiones precipitadas y saber qué camino puede ser más adecuado en tu caso.
Si estás pensando en separarte y quieres conocer tus opciones, puedes solicitar una primera consulta para analizar tu situación y resolver tus dudas antes de dar el siguiente paso.
La separación puede suponer un cambio importante en tu vida. No tienes que tenerlo todo resuelto para empezar a informarte.

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